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30 jul 2012

Cosas que Enric Gonzalez no se cree


Articulo publicado por Enric Gonzalez en Jot Down en julio de 2012


Nos creíamos ricos y somos pobres. Vale. Hay otras falsedades que hemos creído, o hemos querido creer, o quieren hacernos creer. Vamos con diez de ellas.

  • La transición del franquismo a la democracia fue un éxito. En un país como España, tan habituado a las guerras civiles y las dictaduras, vino a considerarse un triunfo histórico el hecho de que el cambio de régimen no fuera acompañado de matanzas generalizadas. Y superar la patética asonada del 23 de febrero de 1981 nos pareció el colmo de la madurez. La Transición, en realidad, fue un proceso relativamente superficial, tutelado por la entonces Comunidad Económica Europea y la OTAN y dirigido por los poderes fácticos (financieros y en menor medida religiosos), basado en un pacto de desmemoria, en la preservación de las estructuras de capital franquistas y en una serie de apaños lamentables, como el “café para todos” autonómico y la singularidad fiscal vasca. Se sacrificó la justicia en el altar del orden y, encima, se glorificó el resultado.
  • España entró en la modernidad. Ni de broma. Por debajo de los nuevos rascacielos, las infraestructuras de lujo y el consumo de tecnología importada quedaron un sistema judicial antiguo e ineficaz, una inexplicable incapacidad para invertir colectivamente en investigación y desarrollo y un montaje fiscal tan yeyé que todo lo hace al revés: fomenta el fraude (estimado en 70.000 millones anuales), da vidilla a una robusta economía sumergida y asfixia a los asalariados y a las empresas medianas.
  • Hubo un milagro económico. El supuesto milagro no fue otra cosa que un proceso de convergencia y unión monetaria con el resto de Europa, por el cual los tipos de interés quedaron por debajo de la inflación real y España se inundó de capital extranjero. Vendimos ladrillo, deuda y sol, lo cual equivale a plantar cizaña en el césped: las actividades especulativas desplazaron a las productivas. En realidad, sí hubo algo milagroso: que un mal encofrador ganara más que un buen médico. El gran problema de España es que carece de una economía realmente productiva y capaz de competir en el mundo, y por eso no crece, y por eso padece un desempleo endémico.
  • Nuestros jóvenes están muy bien preparados. Pues no. Los jóvenes españoles están, en general, muy bien titulados, pero los bien preparados son, en porcentaje, pocos más de los de siempre. La masificación universitaria y la falta de empleo han generado una insólita proliferación de posgraduados sin expectativas y una fatigosa abundancia de idiotas con máster. Faltan técnicos medios, falta espíritu emprendedor y faltan oportunidades.
  • Trabajamos poco. Cualquiera que haya vivido en España y en otros países sabe que, en comparación con bastantes de nuestros vecinos, los españoles trabajan y trabajan razonablemente bien. Otra cosa es la organización del trabajo. También es otra cosa lo poco que se incentiva el trabajo: a la sombra de un tentativo Estado del Bienestar se ha formado una espesa maleza disuasoria de subsidios e impuestos, y la llamada “cultura del pelotazo” (recuerden aquello que dijo Carlos Solchaga, ministro socialista, sobre lo fácil que era hacerse rico en España) ha hecho pensar que trabajar es de tontos.
  • Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. Veamos. Las familias españolas deben unos 80.000 millones de euros y la suma se reduce cada mes. Si dividimos los 80.000 millones por diez millones de familias, o por cinco millones, sale un endeudamiento medio muy discreto. El gran problema son las hipotecas, pero no han sido los ciudadanos los que han creado la burbuja inmobiliaria ni los precios astronómicos de los pisos. Tampoco son culpables los ciudadanos de que el mercado de vivienda en alquiler sea raquítico. Las empresas españolas deben aproximadamente el doble que las familias, y el grueso de esa deuda corresponde a los grupos de mayor tamaño: Telefónica, superconstructoras, etcétera. O sea, que no. Los trabajadores hemos vivido según se podía vivir por las rentas y el crédito disponibles.
  • La inmigración ha sido un problema. No fastidiemos. Esa idiotez se desmonta por sí misma.
  • La culpa es de las autonomías. Hasta donde pudo entender el último que leyó la Constitución, las Comunidades Autónomas forman parte de la administración estatal. Han derrochado porque han montado sistemas clientelistas directamente emparentados con el antiguo caciquismo, pero sus problemas realmente serios corresponden a Seguridad Social, educación y otras competencias onerosas que fueron del Estado y se traspasaron a las autonomías. Los gobiernos autonómicos, con la excepción parcial del vasco, no recaudan pero gastan: eso es idóneo para propiciar el descontrol. El sistema se montó mal y funciona mal. Igual que la Unión Europea.
  • La culpa es de los políticos. Claro. Todo es culpa de esos políticos a los que nadie vota. Ya. Echemos un vistazo a nuestro alrededor: jueces, grandes empresarios, grupos de comunicación, estrellas televisivas. Mirémonos a nosotros mismos. Visto lo visto, ¿qué clase de políticos esperamos tener? Pues eso es lo que hay. Y si hemos consentido que los partidos se convirtieran en máquinas recaudadoras (por la vía legal y la ilegal) y avasallaran el terreno que debían ocupar las instituciones, los profesionales y la ciudadanía, algo de culpa nos tocará a la gente. No basta con trabajar y pagar los impuestos, hay que vigilar y exigir. Es muy probable que la actual clase política se desplome, como en otros países quebrados. Si creen que lo que vendrá luego será mejor, hicieron bien en votar a Zapatero (“la crisis es un tema opinable”) y a Rajoy (“los españoles merecen un Gobierno que no les mienta”), o a esos líderes nacionalistas que se envuelven en la bandera para encubrir lo que trincan.
  • Los mercados son irracionales. Los mercados, especialmente cuando no existe regulación, tienden al fraude, a la especulación, al abuso y al enriquecimiento indecente de quienes ocupan en ellos posiciones dominantes. Pero rara vez se comportan de forma irracional durante períodos prolongados. Lo que contemplamos ahora no son unas horas de pánico bursátil más o menos carente de fundamento, sino una resistencia generalizada a prestar dinero a Estados, instituciones públicas y empresas cuya capacidad de devolver los créditos resulta más que discutible. Porque, hay que insistir, cuando no se crece se va a la insolvencia. Cada vez que alguien hable de “mercados irracionales”, piense usted en lo bien que se lo montan los capitostes de las finanzas y ríase.

24 jul 2012

Segurament els JJOO també van ser això

Aprofitant les nombroses efemèrides olímpiques d'aquests dies, el Màrius Serra publica avui una columna a La Vanguardia on cita un altre article del Sergi Pàmies i acaba escribint:

"[...] El dissabte, en una columna al Viure intitulada "La caspa olímpica", Sergi Pàmies feia una pregunta llarga i sinuosa: "És un disbarat afirmar que l'ambició modernitzadora de 1992 va significar l'expropiació forçosa -i de vegades brutal- d'uns valors socioculturals populars i l'inici d'una grandiloqüència de nou ric i d'unes oportunitats de corrupció que encara estem pagant?". La resposta és sí. Un sí halitòsic que esclata com una bomba fètida en el podrimener dels nostres temps. A banda de totes les virtuts que ara sentim proclamar, els Jocs també van significar el tret de sortida de la cursa immobiliària que ens ha portat fins aquí. Els Jocs van enterrar la corrupció del franquisme per encetar la de la democràcia. Citius, altius, fortius."


I segurament tingui més raó que un sant.




12 mar 2012

Internet abans d'internet

A Xile l'any 1970 el govern de Salvador Allende va desenvolupar una mena d'internet per transferir informació entre la majoria d'empreses acabades de nacionalitzar al pais i l'estat. Amb el cop d'estat del '73 se'n va anar tot a la merda, inclós, evidentment, aquest projecte.
Al capdavant de la iniciativa hi havia en britànic anomenat Stafforf Beer i el projecte es deia CIBERSYN. En aquesta web ho expliquen amb tota mena de detalls.

6 feb 2012

Barcelona en el quirófano

por Agustí Fancelli



Artículo publicado en El Pais

Tiene la palabra crisis efectos de anestesia global, de adormidera para soportar el trance de pasar por el quirófano y someterse sin dolor a la inevitable amputación. Contener el déficit parece la única e inapelable terapia. The rest is silence. Ni siquiera la cultura, tradicionalmente más levantisca, se atreve a decir esta boca es mía. Lluís Pasqual elimina del Lliure tres espectáculos, debido a un recorte de la aportación de la Generalitat de un 15%, el mismo que le ha tocado en suerte al Mercat de les Flors, obligado también a reducir su programación de danza. El Liceo, que ha sufrido idéntica sangría por parte del gobierno autónómico y se prepara para la que le va a caer por parte del Ministerio de Cultura, sube la apuesta y se lleva por delante tres títulos óperísticos, tres funciones del ballet de Montecarlo, un concierto, un recital y un espectáculo infantil. Los responsables políticos de la cultura contemplan este panorama con “preocupación”, se diría incluso con resignación cristiana. “Si no lo hacemos así, dentro de uno, dos o tres años tendremos la sensación de que tenemos unas instituciones que están en crisis permanente”, ha declarado el consejero de Cultura, Ferran Mascarell. Lo dicho, no hay terapia alternativa: para frenar la metástasis deficitaria no queda más camino que la intervención masiva en la mesa de operaciones. Segundas opiniones diagnósticas abstenerse. En cuanto a las secuelas que tan drástica medida pueda dejar en el maltrecho cuerpo cultural, ni una palabra.

En el otro plato de la balanza tenemos a una tal Sheldon Adelson, magnate estadounidense para más señas, con una fortuna estimada en 3.400 millones de dólares según Wikipedia, que baraja algún lugar de Cataluña para instalar un macrocasino y todo lo que cuelga de él —hotel, campo de golf, etcétera— al estilo del Venezia Towers que regenta en Las Vegas. Se estima —¿por quién?, ¿con qué datos?— que la movida puede dar trabajo a más de 200.000 personas, entre empleos directos e indirectos. El consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, se está moviendo entre bambalinas para intentar que caiga la breva, en dura competencia con doña Esperanza Aguirre, en tiempos ministra de Cultura, hoy presidenta de la Comunidad de Madrid.

¿Cuantos puestos de trabajo menos van a suponer los recortes en la cartelera de Barcelona? ¿Alguien se lo ha planteado? En realidad, para qué entretenerse a contarlos, cuando los recursos dedicados al sector no pasan del 1% del presupuesto, equivalente, según decía Marcos Ordóñez el otro día —e se non è vero, è ben trovato…— a lo que la sanidad catalana destina a subvencionar los antidepresivos para sus ciudadanos.

Algo decididamente no funciona cuando los responsables políticos de la cultura son incapaces de defenderla con un argumentario mínimo. Es obvio que estamos en un sector imposible de valorar por los arqueos de caja y que tiene que ver en cambio con una dimensión más inaprensible, pero no menos importante a la hora de generar beneficios sociales: la dimensión simbólica, sin la cual no se construye ningún imaginario colectivo. Barcelona es hoy una ciudad fatigada, en retroceso cultural, atemorizada por el futuro. Se conforma con ofrecer al visitante un gran escaparate con todas las marcas como es el paseo de Gràcia, pero le importa un pimiento si la oferta musical, teatral o museística mengua. En cambio se le alargan las orejas cuando oye hablar de un macrocasino o de cruceros como el Costa Concordia, masivamente atracados a su muelle. Somos el país de camareros que vaticinó Carlos Solchaga. Eso no significaría ningún desdoro, como no se cansa de repetir Ferran Adrià, si fuéramos capaces de acompañarlo con la mejor escuela de hostelería del planeta y la mejor oferta cultural y de ocio posibles. En cambio cerramos la Monumental y dejaremos que crezca un bosque en su interior, antes de instalar un nuevo centro comercial.

Algo no está funcionando en esta ciudad. Para salir de la crisis hace falta poder contar con un valor que no aparece en ningún balance: la confianza en que es posible salir del quirófano para gozar de una segunda vida. La cultura tendría mucho que aportar en la construcción de este imaginario, pero nunca podrá hacerlo si sus máximos responsables son incapaces de pensarla fuera de la cuenta de explotación.

18 ene 2012

Paisatges

Com hi anaven els de Vila-Sana anys enrera...

28 oct 2011

De cómo nunca gobiernan las izquierdas

Grande Guillem Martinez...robado de Diagonal


Guillem Martínez
Miércoles 26 de octubre de 2011
En septiembre de 1936, el Frente Popular francés convoca una manifestación en París en contra de la política de no intervención en España. No se cabe. Al final, se emiten varios discursos antigubernamentales ad hoc. Elmejor, es elmenos ad hoc. Lo hace Léon Blum, presidente del Gobierno y padre de la no-intervención, que sin ser invitado y con un par, se sube a la tribuna. Y explica la razón de su decisión. Llora, realiza un silencio y dice: “No puedo hacer nada. Tengo las manos atadas”. Blum, que en el momento de ese discurso ya hamodulado sensiblemente la realidad – ha creado el Ministerio de Sanidad, las vacaciones pagadas, la semana de 40 horas y está a punto de socializar el ferrocarril– va y llora porque percibe la imposibilidad de modular la realidad. Por primera vez –la segunda y última, les espera al final de este articulito; no se la pierdan–, un político gubernamental de izquierdas reconocía que el tramo de iniciativa de un gobierno es estrecho. La cosa, a su vez, tiene guasa, si uno lomira con perspectiva.
Sobre la guasa y la perspectiva. Ahora, alehop, seguimos en Francia. Pero suena Bonney M. Es otra perspectiva. Es 1981. El Partido Socialista Francés gana unas elecciones por KO. Trae un programa duro. El llenapistas es la nacionalización de la banca. Léon Blumva a quedar como una nena. Sorprendente, un año después, en 1982, el Gobierno Mitterrand, ñaca, ya ha abandonado definitivamente la ocurrencia aquella de la banca. De todo su programa de izquierdas, sólo triunfa –y por todo lo alto– la creación y reformulación de un Ministerio. El de Cultura. ¿Qué es la cultura? ¿Qué tiene que ver la cultura con el Estado? Y, ya puestos, ¿por qué las izquierdas reclaman cultura al Estado? Posiblemente porque ya no reclaman nada más. La izquierda como propuesta económica ha desaparecido, zas, como un ninja. Su discurso es ahora cultural. La izquierda, que ahora no llora, es más sentimental que nunca. Es un estado de ánimo desde el que se realizan políticas económicas no diferenciadas. Verbigracia: ese mismo año, en España, el PSOE gana por goleada. En su programa ya no hay nada que pueda indicar una nacionalización de la banca. Pero aún así, el PSOE se calienta y privatiza la banca pública. Llorar, lo que se dice llorar, sólo llora Lola Flores. Pero por otra cosa. La pilla Hacienda. En aquella época, se deduce, aún existía.
En ocasiones veo el IRPF. Hola. Les saludo desde, otra vez, 1936. Estamos en Aspen, EstadosUnidos. Un sitio en el que el Who is Who estadounidense tiene segunda residencia. Uno de ellos es Franklin Roosevelt, un lector de Keynes que ha realizado un invento sensacional. Ha reformulado los impuestos. Cada uno paga según lo que gana. En el tramomás alto, pagas 95 centavos por cada dólar. Esa escala se mantiene así hasta 1953, cuando gana Eisenhower. Desde entonces, va bajando. Hasta 1981, desde donde les vuelvo a saludar. El mismo año que Mitterrand gana y abandona el discurso económico a favor de un discurso cultural, en el que priman ‘palabros’ como democracia, igualdad, libertad, chachi y piruli, gana las elecciones Ronald Reagan, un ultraderechista que aporta todas esas palabras más otra, que hace años que la izquierda no utiliza: revolución. Nace una nueva derecha, lo dicho, revolucionaria. Sus think tanks han invertido 25 años y chorrocientos millones de dólares en crear ese nuevo lenguaje. Un lenguaje anti-estatalista, incluso, snif, libertario, de aparente defensa de la libertad y del individuo frente al Estado. Curiosamente, ese nuevo lenguaje permite a la derecha volver al Gobierno a hacer lo que la izquierda: nada. Como Blum, Reagan no gobierna. Pero no sólo no llora por ello, sino que cobra por ello. En nombre de la libertad, su Gobierno abandona la sociedad a su suerte frente al mercado. Este Gobierno que se declara revolucionario –lo es; al contrario que la izquierda, ha tocado decididamente la economía; de hecho, glups, acaba con el IRPF–, y con el tiempo libre que se consigue al no hacerse la picha un lío con elmercado: a) hace negocios a través del Estado –una disciplina en la que el socialismo francés, español, y no te digo el italiano, brillarán con luz propia en breve–; y b) practica la ideología –algo que la izquierda no hace desde lustros–, fabricando políticas con objetos tales como el patriotismo, el creacionismo, el antiabortismo y el la-culpa-es-de-ellas-que-sevisten- como-putas.
Usted se encuentra aquí:Madrid, España, 2011. Congreso. Debate de la nación. Hace un año y pico que Zapatero ha abandonado la socialdemocracia. Enelmomentode abandonarla, la socialdemocracia era un discurso diferenciado de la derecha por su carácter no revolucionario o reivindicativo. El PP, por cierto, desde la segunda legislatura de Aznar, ha adquirido todo el pack del discurso derechista estadounidense, y ahora utiliza los palabros ‘libertad’ y ‘democracia’ hasta / sobre todo en misa. La socialdemocracia, tal y como queda, consiste en la promulgación de leyes –como la de Dependencia–, que no se realizan por falta de asignación de partidas –para eso, son necesarios ingresos del tipo IRPF–, y en la vertebración de cierta y difusa ideología cultural, que lleva a grandes realizaciones –en la línea opuesta a las de Blum– como la Ley Antitabaco, o la creación de un Ministerio de Igualdad, en la que se utiliza a tutiplén el palabro ‘género’, un concepto formulado en la Inglaterra victoriana para no aludir al palabro ‘sexo’. Interpelado por alguien, ZP realiza, ahora y aquí, su momento Léon Blum.No llora –desde Blum, aquí no llora ni Dios–, pero en un ejercicio – me temo– de inconsciencia, antes que de responsabilidad, explica su oficio.No tiene el mismo trabajo que Blum, el llorica. Es, simplemente, presidente de Gobierno. Explica que sólo tiene dos herramientas para trabajar: el IRPF y el impuesto de sociedades. Pero que no las puede catar. No dice “tengo las manos atadas”. Posiblemente, no lo percibe. Describe una normalidad.
Epílogo: Berlín, 1999. Oskar Lafontaine convoca rueda de prensa. Es ministro de Economía desde hace un año. En la rueda de prensa explica que, en ese año, ha tenido las manos atadas. Que la política del Partido Socialdemócrata de Alemania y de la derecha no difieren. Habla de la imposibilidad de políticas de izquierda desde la avalancha neoliberal iniciada en los ‘80. Posteriormente analiza los logros sociales de la izquierda en Alemania y en Europa. Explica que siempre han sido con la izquierda fuera del Gobierno, movilizada, rampante, tocando las narices. O, lo que es lo mismo, que gobernar es de derechas. Acto seguido, anuncia que abandona el Gobierno. Y va y lo hace.

26 oct 2011

Aerobic en el teatro

Es algo que ahora ya sabe casi todo el mundo. Hemos pasado los últimos años dedicando mucho dinero municipal (y no solo municipal ya que a menudo eran subvenciones de otras administraciones) a construir equipamientos sin una mínima programación del uso, de la rentabilidad social y del coste de mantenimiento que acabaría teniendo dicho equipamiento. Por eso ahora tantos consistorios se ven obligados a cerrar teatros, auditorios y pavellones que no hace ni dos años que habían inaugurado. No son capaces de pagar ni siquiera el recibo de la luz o la limpieza. Lo de cuando éramos ricos, vamos...

Veo que en Corbins han tirado de imaginación, que es de las pocas cosas que se puede hacer cuando te encuentras ante semejante berengenal, y estan utilizando el teatro como gimnasio y sala polivalente para distintas actividades. No és óptimo, pero es mejor que cerrarlo y punto.

8 jul 2011

Història de l'electricitat a Catalunya

Un reportatge que aporta quatre pizellades sobre la fascinant història de l'electrificació del pais a càrrec de Frederick Stark Pearson i la Barcelona Traction Company.  Un relat d'empresaris aventurers i visionaris que va suposar l'arribada de la modernitat a Catalunya des del Pirineu.





I per complementar-ho, un llibre de referència sobre el tema escrit per Joan Carles Alayo i publicat per Pagés Editors

6 may 2011

La frontera

Esta foto pertenece a la frontera entre los EUA y México. A que país corresponde cada lado?






La parte derecha de la imagen corresponde a la hiperdensa Tijuana. La de la izquierda a San Diego con sus patrullas de Border Patrol's. Tambien se aprecia en el lado izquierdo el muro construido y el muro en construcción.

6 abr 2011

Wonder years

"Los años 50, 60 y el principio de los 70 han sido la época más prospera y de mayor bienestar que jamás haya existido. Sin embargo, algo se torció a finales de los 70."
                                            Anton Costas, en una conferencia en marzo del 2011

22 mar 2011

El modelo cooperativista de Mondragón

Copio del fantástico blog del Dr.Pop este post dedicado a explicar los orígenes del modelo productivo y empresarial de Mondragón. Qué bien va mirarse con los ojos de alguien de fuera...

When Labor Hires Capital

3/2/2011 by Gilda Haas
MondragonThe year is 1984 and I am on a bus riding through the green pastoral landscape of Northern Spain’s Basque country with about 30 other American educators, organizers, and social entrepreneurs.

For most of us, this wasn’t just a study tour. It was a Quest. We were on our way to visit the Bali Hai of cooperation, a place where the logic of “capital hires workers” has been turned on its head. A place whe workers have been hiring capital for the past 55 years.

We were on our way to Mondragon.

Twenty-five years later, while other “advanced” economies in Europe and the U.S. spiral into a tail-spin, there has been a revived interest in learning from Mondragon’s network of 100,000 workers and 100 worker-owned cooperatives which, in turn, own the Caja Laboral –– a bank that finances their current and future economic endeavors.

Back then, we pull up to the Polytechnic, where it all started, hoping to receive secrets of the universe. The lady who was starting a cooperative micro=brewery asked the instructor leading our tour:

“What do you teach here?”
“Accounting”, he responds, simply

Dissatisfied with this response, one of the educators probes further:

“What else do you teach?, he asks.”
“Business planning.”

The disappointment is palpable among some of my travel buddies. I don’t know what we expected. Cooperative Magic 101? Solidarity and its Discontents?

But as we learned more, we were able to construct a more satisfying picture of Mondragon’s aligned principles, structure, and practices, realizing that what appeared utopian to us, was a product born of necessity.

Father ArizmendiIn 1941 when Father Don Jose Arizmendi, a Basque Catholic priest, first arrived in the town of Mondragon, its population was was suffering poverty, hunger, and reprisals that following the Spanish Civil War. There were no public schools. There was only a meager economic base. After about two years of discussions and study circles in the community, in 1943 he established a Technical College, which in addition to teaching engineering, promoted an ethos of Catholic Social Teaching consistent with the ideology of solidarity economics and cooperativism (maybe those are the classes we craved on our study tour). In 1955, Father Arizmendi and five of his former students who now had trade-skills started a worker cooperative that made paraffin stoves, and other manufacturing coops gradually followed.

Key to Mondragon’s growth, resiliency, and relationships was the creation of the Caja Laboral early in the process.
Caja Laboral is a credit union that is owned by its depositors, who are primarily Mondragon’s worker-owned businesses as well as the bank’s consumer customers and employees. The bank provides financing and working capital to the cooperatives, technical assistance and financing to start-ups, and also maintains large network of consumer branches.

The results speak for themselves. Yes! Magazine describes how things played out when one of the Mondragon coops fell on hard times in the current downturn:

The worker/owners and the managers met to review their options. After three days of meetings, the worker/owners agreed that 20 percent of the workforce would leave their jobs for a year, during which they would continue to receive 80 percent of their pay and, if they wished, free training for other work. This group would be chosen by lottery, and if the company was still in trouble a year later, the first group would return to work and a second would take a year off.

The result? The solution worked and the company thrives to this day.

Inspired by Mondragon’s example, an initiative in Cleveland Ohio is creating a cooperative economic network beginning with Evergreen Cooperative Laundry, Ohio Cooperative Solar, Green City Growers, as well as a cooperative development fund.

Watch the full episode. See more NOW on PBS.

Putting Democracy to WorkAs a result of the 1984 study tour, Frank Adams, tour organizer and inveterate coop creator teamed up with fellow-traveler Gary Hansen of the University of Utah to write Putting Democracy to Work: A Practical Guide for Starting and Managing Worker-Owned Businesses,  which I understand from Frank (who has long-since become a great friend) is in the process of updates and revisions.

But in its original version, the book is a great guide to infusing the business of business with cooperative principles for people who want to learn about either or both –– and I highly recommend it!

30 ene 2011

Cafes Gimeno i Merceria Antonieta

Gràcies al blog de la Júlia Costa veig que Cafés Gimeno i la merceria Antonieta del c/Margarit han tancat. Al primer establiment hi havia anat molts pocs cops, el darrer hi vaig anar fa tot just una setmana per comprar-hi cacau per un pastís, i ja el vaig trobar tancat, però pensava que seria per l'hora que era. Al segon hi havia anat alguns cops a que m'hi fessin els baixos d'alguns pantalons. La merceria Antonieta, era la típica merceria de barri que poc a poc s'havia anat apagant, suposo que per la incapacitat per competir amb els basars xinesos i amb les grans superfícies i pel mateix envelliment de la clientela.



Cafés Gimeno en canvi era un negoci especial. Era una petita botiga dedicada a la venda de diferents varietats d'excel·lents cafés que si no vaig errat torraven i molien allà mateix. Un local minúscul i un negoci especialitzat, amb una olor deliciosa, diferent, amb personalitat i que oferia un producte de gran qualitat.
Amb aquests tancaments seguim amb l'imparable procés d'empobriment del paisatge urbà i del teixit comercial del barri, un tema que suposo que anirà sortint. Confiem que almenys els locals no es converteixin en vivendes.

27 ene 2011

La batalla de la usura, por Jeremy Rifkin

Hace más de medio milenio tuvo lugar un gran debate cuando la Iglesia católica y la naciente clase mercantil y bancaria chocaron por el problema de la usura. La Iglesia defendía el "precio justo" entre vendedores y compradores y sostenía que mercaderes y banqueros no podían sacar provecho del tiempo cargando unos intereses usurarios porque el tiempo no era suyo y, por lo tanto, no podían hacer negocio con él. Dios dispensa libremente el tiempo y sólo Él puede dar y tomar. Al cargar intereses, decía Thomas Chobham, el erudito medieval, "el usurero no le vende al prestatario nada que sea suyo. Vende sólo el tiempo, que pertenece a Dios. No puede, pues, sacar un beneficio de vender la propiedad de otro". Los mercaderes no estuvieron de acuerdo y arguyeron que el tiempo es dinero y que cargar intereses al tiempo era la única forma de garantizar sus inversiones en el mercado. La Iglesia perdió la batalla de la usura y el cobro de intereses, y su derrota aceleró la carrera hacia el capitalismo de mercado y la era moderna.

Jeremy Rifkin, El siglo de la biotecnología. El comercio genético y el nacimiento de un mundo feliz (1998). Barcelona, Ed. Crítica- Marcombo. Trad. de Juan Pedro Campos.